La gama de experimentación, por llamarlo de alguna manera, de Lenovo es la Yoga. La empresa china siempre pone lo último en este segmento de portátiles con claro carácter de convertible para tener la herramienta perfecta para cada situación.

O al menos lo intentan, hace un par de años conocimos el Lenovo Yoga Book. Un portátil bastante particular cuyo teclado sin teclas físicas era una suerte de botones capacitivos. Bastante poco logrado, todo hay que decirlo. Con el Lenovo Yoga Book C930 han querido dar una vuelta más de tuerca.

Lenovo Yoga Book C930 o cómo tener un teclado de tinta electrónica

Exacto, lo que lees en los títulos es tan real como la vida misma. Lenovo ha cambiado las clásicas teclas por una pantalla de tinta electrónica que por seguro no te dejará indiferente.

Sobre el papel y dejando de lado esta sorprendente característica, tenemos un para elegir entre un Intel Core m3 o Intel Core i5 de séptima generación (modelo por determinar), 4GB de memoria RAM, hasta 256GB de almacenamiento SSD y una batería de hasta 8 horas.

La pantalla principal es de una LCD de 10.8″ con una resolución de 2560×1600 píxeles mientras que la pantalla de tinta electrónica, del mismo tamaño, opta por una resolución FullHD 1920×1080. El soporte para lápiz electrónico, su peso de 800 gramos y la posibilidad de acoplar un módem 4G completan la hoja de specs de este Yoga Book C930.

La «extraña» pantalla de tinta electrónica

Sin duda es el elemento que más llama la atención. Probé la anterior versión con aquel teclado capacitivo y me pareció una auténtica tomadura de pelo. Una vibración que «simula cuando pulsas una tecla» era el único feedback que recibías de aporrear aquel trozo de plástico. Incluso después de un rato escribiendo llegaban a doler los dedos. Probad a hacer el movimiento de teclear sobre una mesa y me comprenderéis. Algo parecido al modelo de teclado TouchCover de las Surface pretéritas.

Pero con esta pantalla de tinta han ido un paso más allá. El Lenovo Yoga Book C930 la dará más usos, como por ejemplo: hacer funciones de eBook, dibujar con el lápiz electrónico,… Además, cuando no queramos usar el touchpad el teclado ocupará toda la pantalla. Y por si os lo preguntáis, sí, sigue manteniendo la vibración de las «teclas al teclear».

Si la experiencia de usuario no ha cambiado respecto a su antecesor, y me temo que así es, será lo más parecido a aporrear la pantalla de una tablet. Una sensación, bajo mi punto de vista, bastante extraña a la vez que incómoda y que da como resultado dolor de dedos y manos.

Precio y disponibilidad

No conocemos las fechas concretas de su aterrizaje en Europa, pero no creo que difieran mucho de la llegada a Estados Unidos. En el país Americano lo podrás encontrar a partir de octubre con un precio de salida de 1.099 dólares.