A principios de esta semana, los de Redmond actualizaron los términos para la transferencia de sus licencias locales a nubes de hiperescala y este cambio no ha gustado mucho a la competencia.

Un cambio no deseado por algunos

«Estamos actualizando los términos de subcontratación para las licencias locales de Microsoft para aclarar la distinción entre la subcontratación local / tradicional y los servicios en la nube y crear términos de licencia más consistentes en los servicios en la nube alojados y dedicados a multiples clientes. A partir del 1 de octubre de 2019, las licencias locales adquiridas sin Software Assurance y los derechos de movilidad no se podrán implementar con servicios en la nube alojados ofrecidos por los siguientes proveedores de nube pública: Microsoft, Alibaba, Amazon (incluido VMware Cloud en AWS) y Google. Serán referidos como proveedores listados.»

Este movimiento, obviamente, no ha gustado ni a Google Cloud ni a Amazon, cuyos presidentes y CTO respectivamente ya han manifestado su desacuerdo en Twitter.

Por su parte, Vogels de Amazon presentó un argumento aún más contundente dejando caer que era un movimiento de Microsoft para incentivar que sólo se puedan contratar servicios de Microsoft.

Como es lógico, los competidores directos de Microsoft se toman esta actualización de las licencias como un ataque y una oportunidad de contra atacar.

Sin embargo, la realidad (según Microsoft) es que estas nuevas restricciones, pese a hacer más costoso para los clientes moverse entre los proveedores de servicios en la nube, van a permitir nuevos servicios para los clientes y ofrecer así una mayor competencia en el mercado, además de que a los clientes les resultará menos costososo ejecutar software de Microsoft en su propia nube sin tener que diversificar los servicios entre AWS o Google.